CONMOCIÓN
Caleta Olivia: Denuncian por presunta mala praxis y negligencia a una veterinaria
Una familia de Caleta Olivia denunció públicamente a la veterinaria "Mundo Animal" luego de que su mascota, un gato llamado Felipe
Una familia de Caleta Olivia denunció públicamente a la veterinaria "Mundo Animal" luego de que su mascota, un gato llamado Felipe, falleciera antes de ser sometido a una cirugía programada.
El hecho generó una fuerte ola de indignación y reclamos en las redes sociales, donde los propietarios apuntaron directamente contra la profesional a cargo por un presunto exceso en la aplicación de sedantes.El trágico desenlace ocurrió cuando los dueños trasladaron al felino al establecimiento con el único fin de realizarle una castración de rutina, un procedimiento quirúrgico habitualmente considerado de bajo riesgo. Según el testimonio de los damnificados, el animal ingresó al recinto en perfecto estado de salud y sin patologías previas.De acuerdo con el relato de los propietarios, las complicaciones surgieron antes de que se iniciara la intervención.
Denuncian que la encargada del lugar suministró una dosis excesiva de medicamentos y anestesia, lo que desencadenó un cuadro crítico inmediato. A raíz de esta presunta sobremedicación, Felipe sufrió un paro cardíaco y un paro respiratorio fulminante que le provocaron la muerte en el acto, sin llegar a ser operado."Pensamos que era un lugar seguro.
Era un gatito feliz, de salud, de hogar, de familia, y lo mataron. Causaron negligencia", manifestaron con profundo dolor los integrantes de la familia afectada, quienes utilizaron los canales digitales para alertar a la comunidad y exigir que el caso no quede impune.
El descargo, cargado de angustia, finalizó con un desesperado pedido a los vecinos de la localidad para que eviten asistir a dicho centro asistencial.Hasta el momento, la clínica veterinaria señalada no ha emitido ningún comunicado oficial ni declaraciones públicas para dar su versión sobre los protocolos médicos aplicados durante el episodio. Mientras tanto, la comunidad de proteccionistas y propietarios de mascotas de la zona se mantiene en alerta ante lo que consideran un grave caso de mala praxis institucional.

