GRAN HERMANO
Santa Cruz abrió sesiones… pero faltó el dueño del martillo!
En la Gran Casa del Gran Politico! La apertura de las sesiones ordinarias en Santa Cruz tuvo discurso, protocolo, aplausos medidos y un detalle imposible de ignorar
Santa Cruz abrió sesiones… pero faltó el dueño del martillo! En la Gran Casa del Gran Politico!La apertura de las sesiones ordinarias en Santa Cruz tuvo discurso, protocolo, aplausos medidos y un detalle imposible de ignorar: la silla vacía del vicegobernador Fabián Leguizamón.
Sí, la misma silla que, por mandato constitucional, debía ocupar para presidir la asamblea. Pero no. Esta vez el protagonismo se lo llevó la ausencia, obligando a que el vicepresidente primero de la Cámara tomara el timón y sacara adelante el acto institucional sin el capitán en cubierta.El faltazo llegó apenas 24 horas después de la sesión preparatoria, donde Leguizamón había disparado munición gruesa contra el gobernador Claudio Vidal y su entorno político.
Sin anestesia, habló de un “acuerdo político” entre Vidal, Luxen y el kirchnerismo para manejar la Legislatura y dejar un mensaje implícito: si algunos no están, “quedan quienes ya estuvieron gobernando hasta 2023”.Traducción política libre: la interna está más caliente que el mate de la rotonda.Pero la escena no terminó en el recinto.
Afuera, en redes sociales, la ironía también pasó lista. Una edil recordó una frase que el propio vicegobernador había instalado hace un año: “quien no trabaja, no cobra”. Y lanzó la pregunta que sobrevoló toda la jornada:¿Se descontará él mismo la ausencia?
La política santacruceña, siempre generosa en capítulos de alto voltaje, regaló así una postal perfecta para la apertura del año legislativo: discursos cruzados, sospechas de acuerdos, pases de factura y una silla que habló más que cualquier micrófono.Porque en Santa Cruz, a veces, el silencio institucional hace más ruido que cien intervenciones en el recinto.

